Por Victor A.F.
Basado en un pasaje de la vida de Luis
Sus ojos achinados, se volvieron mas chinos y su corazon debilitado, comenzo a latir con mas fuerza, a pesar de todo, tenia que tranquilizarse y controlarse, pues si cai presa de su propia ira, su vita e nublaria, solo veria figuras resplandecientes, manchas fugaces, sin forma ni rostros. Esa situacion era peligrosa, aunque no dejaba de ser ventajosa, pues adquiria una fuerza descomunal y era inmune al dolor.
Quiza se preguntaria en ese momento, ¿que hacia a sus trece años en medio de tan desgraciada, pauperrica y peligrosa zona de Lima?, quiza extrañaria el perfume legano de los altos eucaliptos, el roncar del rio de aguas no tan cristalinas, el paso raudo y tronador de los camiones por la carretera central, los cerros cubiertos de verde vegetacion en mayo, las aves, los animales, el sol de julio y las lluvias de febrero, los toros y las cabras, tambien se acordaria que el habia nacido en Lima y tenia lejanos recuerdos de San Juan de Lurigancho, ¿Canto Grande?, acompañando a su madre por las calles de la capital, tambien habia estado en Vitarte, Chosica, Huariquiña, Huachipa y tantos pueblitos mas que ahora no recordaba.
Aguerrido y desafiante, no se amilanaba facilmente, y aunque el miedo corria por sus venas, y las piernas le temblaban, fijo su mirada en el rostro del ladron, este era mayor que el por unos cuatro años, pero por la vida que llevaba parecia de mas, con el pelo crecido y desordenado, cara curtida por mil batallas y profundas cicatrices, estaba a pocos metros con el cuchillo en la mano derecha presto al ataque.
En algun lugar debio haberlo visto o solo por cuestion de logica. Se saco la casaca y se la coloco alrededor del brazo drecho para que le sirvaera a modo de escudo. Quiza el hecho de ser zurdo, desubico al atacante, o quiza fue un hecho fortuito o tal vez una tecnica aprendida en sus peleas o viendo peliculas de Bruce Lee,que tanto le gustaba ver, pero al primer ataque del ladron con el cuchillo y este sale volando por los aires al recibir un certero puntapie en la mano que lo sostenia. Ni bien cayo al suelo el arma blanca, fue recogida y lanzada al techo mas cercano, ahora si la pelea seria limpia, a puño limpio.
Y si que era agil, con patada y puñete rapido y fuerte, un par de golpes recibidos y otros tantos enviados, una patada al aire y unos puñetes a la altura de los riñones, dejaron al ladrontirado en el suelo y recibiendo mas golpes, hasta manar sangre de sus narices. Tomo prudente distancia y vio finalmente como el mozalbete ladron se retiraba no sin dejar de amenazar y bañado en sangre.
Sin duda que aquel chiquillo de trece años, de ojos chinos y corazon debil, se gano el respeto, seguia sintiendo miedo y se preguntaba si toda su vida tendria que ser asi, peleando para conseguir el respeto o si algun dia encontraria una vida tranquila donde poder vivir y confiar en los demas, y mas que nunca extraño las cosas buenas de la sierra, si las cosas buenas, porque en la sierra tambien hay cosas malas.
jueves, 29 de octubre de 2009
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1 comentario:
Epa Luis!! 13 años! tanto tiempo ha pasado? me acuerdo perfectamente de ti cuando nos marcabas el camino para conocer las cataratas de Matucana junto con tu Padrino Victor! q recuerdos! q nostalgia!, esoty check tu blogg ta interesante!! saludos y vamos a salir adelante!! tienes todas las fuerzas necesarias para hacerlo, sólo depende de ti! :) SONRIE!
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